¡Adiós España!

En Agosto de 2011 hacía mis maletas para irme rumbo a Berlín. No era el destino definitivo, iba a aprender alemán antes de empezar a estudiar en la Universidad de Göttingen en octubre.

Había muchos nervios, casi pierdo el avión en la escala por retrasos, era la primera vez que viajaba sola (no iba con ningún grupo)… ¡ Y me encantó!

De todo esto ya han pasado 6 años y creo que ya he reunido un poco de experiencia como para dar algún que otro consejo a aquellas personas que estén pensando en hacer las maletas y buscarse la vida en otro país. Todos son basados según mi experiencia. Hay que tener en cuenta que luego cada persona y cada país es distinto.

  1. Piensa muy bien a donde quieres ir y elige bien a donde vas. Estudia con tiempo el país al que tienes pensado ir. Según lo que quieras hacer: estudiar, el idioma, trabajo, etc. Una vez ya tengas el país elegido, toca escoger a donde. Con mucha frecuencia veo que la gente tira a irse a grandes ciudades con la esperanza de que allí hay muchísimas más posibilidades de encontrar un trabajo. Pues bien, como tú han pensado miles más y todos os vais a encontrar allí. Más competencia, alquileres más altos, sueldos “no tan buenos”, etc.
    Personalmente recomiendo empezar en ciudades pequeñas o incluso pueblos (aunque esto último si se tiene el idioma bastante dominado). Una vez allí buscarse un buen trabajillo para ir teniendo unos ingresos fijos e ir arrancando.
  2.  Aprende el idioma del país de destino. Si vas a un país donde el idioma nativo no es inglés, aprende el idioma del lugar. A la larga lo vas a tener que hacer. Recomiendo ir estudiándolo antes de llegar para no llegar con nivel cero. Al principio puede que te sirva el inglés pero a la larga, por vida social y laboral es imprescindible aprender el idioma del país.
  3. Relaciónate con los nativos. Con mucha frecuencia cuando se llega a otro país lo primero que se hace es buscar a personas de tu misma nacionalidad. No está mal, al principio con el miedo, la novedad, no viene mal tener contacto con algo cómodo como lo es alguien que esté pasando o haya pasado por lo mismo. Es una ayuda pero a la larga hay que salir de esa zona de confort y relacionarte con las personas del lugar. Supone ventajas porque te ayudarán a mejorar, sin darte cuenta, el idioma y conocer muchos aspectos culturales del país que de otra manera será difícil que descubras.
  4. Prioridades al llegar. Una vez allí considero mucho más importante y por encima de todo lo demás lo siguiente:
    – Encontrar piso
    – Empadronarte
    – Abrir una cuenta bancaria
    – Ir a la oficina de desempleo
    – Encontrar trabajo
    – Hacerse con un seguro médico
    – Registrarse en la embajada/consulado.
    Considero que esto es lo más importante al llegar. Una vez hecho viene todo lo demás. Si eres estudiante pues además de esto, contactar con la universidad al llegar.

Hasta aquí los consejos básicos y ahora voy a dar algunos basados según mi experiencia personal una vez ya llevado tiempo fuera.

Muchos de los que nos fuimos del país tenemos un título universitario y nos vamos con la idea de que al llegar vamos a encontrar algo nada más pisar tierra. Puede ser así por supuesto, no es imposible. Pero cuando no es así y los planes se vienen abajo, no hay que hacer eso, no hay que venirse abajo. Hay que ir paso a paso, coger tu currículum y salir a buscar un trabajo. Algo que nos dé de comer, nos permita pagar el alquiler y sobretodo DISFRUTAR porque se está en un país distinto, todo es novedad, hay muchas cosas por descubrir, tanto del país como de uno mismo.

Cuando estás sólo en esta situación sacarás fuerza de donde no sabías que la tenías, aprenderás muchas lecciones por las buenas y por las malas, a solucionar los problemas conforme vengan y tener las prioridades en la vida mucho más claras.

No hay nada de malo en empezar desde lo básico, se puede lograr mucho con poco, doy fe de ello.

Tener un título estés donde estés, no equivale a ser más que los demás y que merezcamos más que el resto. Todo hay que ganárselo, hay que trabajar y poco a poco se irá consiguiendo todo aquello que uno se proponga.

Una de las cosas que aprendí recientemente fue sobre la competitividad. Estoy en un sector en el que he visto que la competitividad es brutal y seguramente en otros sectores también es así. Tienes que ser el mejor o nada. Pues hace poco decidí, pasar de eso. No porque no pueda competir, conozco perfectamente mis capacidades y sé que puedo. Pero es un ambiente totalmente destructivo tanto a nivel físico como emocional.
Decidí que contra la única persona contra la que quiero competir es contra mi misma. Superarme día a día, ser una mejor versión de mi misma. Si yo mejoro en lo que hago iré consiguiendo todo lo que me proponga. Eso desde fuera se nota, porque se destaca por lo que de verdad sabes hacer bien.
Cuando compites contra otros, lo único que veo es que haces lo mismo que los demás sólo que a veces lo haces mejor. Pero todos hacen lo mismo. No le veo el provecho a trabajar así. Creo que si cada uno aporta lo mejor de sí mismo, es decir, lo que mejor sepa hacer, el resultado final será mucho mejor.

Cuando empiezas una nueva vida en un país distinto tienes la oportunidad de empezar de cero. Descubrir lo que te puede aportar el nuevo lugar según tus capacidades/habilidades y sacar provecho de ello. Es muy importante conocer bien el lugar en el que vas a estar.

Por último y también muy importante nunca, nunca, nunca olvides de donde vienes y ten presente donde estás. 
Yo soy de Asturias, concretamente de Mieres, y mi hogar es Hann. Münden – Alemania.

*Espero que estos consejos y experiencias puedan ayudar a alguien y que haya gustado el blog de hoy. Sé que hace mucho que no escribo pero tengo que hacerlo cuando de verdad me apetece y tengo algo decente que escribir jeje.

Saludos desde Alemania y espero volver a escribir muy pronto.

Malena

Waldpädagogin

Un último consejo: No tengas miedo

4 comentarios en “¡Adiós España!

  1. ¡Hola Malena!

    He entrado a echar un vistacín porque soy muy cotilla, y la verdad es que me he llevado una sorpresa… Sabías que el origen de mi trabajo en casa se relaciona un poco con la historia que cuentas?

    Vivía en el extranjero y trabajaba para una empresa – en mi campo, eso sí – que tenía la costumbre de olvidarse de pagar… Así que, por esas cosas curiosas de la vida, terminé con una oferta para realizar un proyecto puntual para una empresa… El resto es todo historia.

    Me alegro de que tu caso haya sido más exitoso. Nos leemos!!

    Le gusta a 1 persona

    • ¡Qué casualidad! Gracias por tu comentario. Después de estos años que aún considero que son pocos, aún me queda por aprender, sólo puedo decir que vivir fuera requiere de mucha paciencia y llevar algún chasco de vez en cuando. Poco a poco van saliendo las cosas bien.
      Nos leemos!! 🙂

      Le gusta a 1 persona

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